Incendios Forestales: Restauración

¿Estamos restaurando correctamente tras un gran incendio forestal?

Los incendios forestales son una de las principales amenazas de los bosques españoles. Y no solo ponen en peligro el capital natural de nuestros bosques, sino que también ponen en peligro un gran número de vidas humanas. Por no hablar de los importantes daños materiales que causan. Cada año se aumenta la inversión en medios a corto plazo, incrementando las partidas presupuestarias a la adquisición de medios de extinción. Se trata a toda costa de intentar frenar los daños ocasionados por este fenómeno. Sin embargo, ¿podríamos gestionar de otra manera nuestros recursos forestales para para encontrar nuevos modelos más resistentes, biodiversos y rentables?

Prevenir incendios forestales va mucha más allá de la creación de cortafuegos los cuales se han mostrado ya obsoletos e insuficientes, como hemos visto en el reciente incendio que afectó al Parque Nacional de Doñana, y en donde los cortafuegos no evitaron la propagación de las llamas. No todos los bosques se queman por igual y no todas las especies presentan la misma disponibilidad ante el fuego. Se ha comprobado científicamente cómo las masas forestales que siguen unos patrones de distribución de manera natural y en donde se hace un aprovechamiento sostenible de sus recursos muestran una menor probabilidad de que un incendio ocurrido en su seno, se transforme en un gran incendio forestal. Por tanto, restaurar un paisaje diverso, estable y rentable es el mejor de los cortafuegos contra los grandes incendios forestales.

Restaurar la zona tras el incendio debe ser prioritario. En todo incendio forestal se deben desarrollar acciones post incendio que eviten episodios de erosión, escorrentía y que generen una estabilidad del terreno que impida la regeneración natural. El no desarrollar este tipo de acciones conllevará a una mayor degradación. Ahora bien, ¿Cómo lo hacemos? En un primer lugar se debe realizar un diagnóstico del ecosistema afectado y definir, mediante un referente, el nuevo modelo de monte al que queremos llegar. La coordinación con los agentes implicados es calve. Por otro lado, existe un alto porcentaje de zonas incendiadas donde la restauración pasiva funciona, y la regeneración natural sucede, haciendo innecesarias las actuaciones de plantación. En aquellos bosques en donde la regeneración no ocurra de manera suficiente, habrá que valorar los objetivos propuestos para el desarrollo de las actuaciones de revegetación. Establecer planes de monitoreo y gestión adaptativa, así como planes de uso y gestión sostenibles serán vitales no solo para conseguir la completa restauración del lugar, sino también para evitar en un futuro nuevos incendios forestales de gran magnitud.

Restaurar tiene un coste y debemos ser responsables. El desarrollar correctamente las actuaciones de restauración y conjugar planes de uso y gestión sostenibles no solo harán que la inversión realizada se amortice. De esta manera evitaremos malgastar importantes recursos económicos y materiales innecesariamente. Muchas de las actuaciones y estrategias de restauración impulsadas a día de hoy tras un gran incendio forestal están lejos de contribuir a paliar sus efectos. Esto se debe a la ausencia de planificación, la visión a corto plazo, el incumplimiento de los plazos de ejecución, la escasa participación social y, por último, pero no por ello menos importante, la ausencia de procesos de monitoreo y evaluación. A día de hoy se sigue percibiendo las labores de prevención y restauración como un gran gasto, y no como una inversión.

Desde Ibero-Rest trabajamos para conseguir ese cambio de mentalidad en las políticas y acciones de restauración. Porque restaurar no es solo darse prisa en plantar nuevamente árboles. La restauración debe contribuir a una recuperación de nuestros bosques de manera que sean menos vulnerables a los grandes incendios forestales. Para ello, es necesario que se creen equipos especializados multidisciplinares, se promueva la agilidad administrativa y presupuestaria, se impulsen procesos participativos sociales y se trabaje a largo plazo.

Fuente: WWF España