Restauración Ecológica como ciencia: el nuevo paradigma

La Restauración Ecológica como ciencia ha crecido mucho en los últimos años, pasando de ser una ciencia joven, con pocos expertos en la materia, a que todo el mundo la tenga presente como la solución a los problemas ambientales y todas las consultoras dedicadas a proyectos ambientales digan, al menos en la teoría, que realizan proyectos bajo la filosofía de la Restauración Ecológica. No obstante, el crecimiento que ha sufrido ha proporcionado nuevos y novedosos enfoques y puntos de vista pero sobretodo, nuevas oportunidades.

La Restauración Ecológica como ciencia, ha sido considerada como una nueva estrategia para conservar diversidad y la integridad de los ecosistemas, la importancia de la aplicación del conocimiento en ecología para una correcta gestión ambiental y puesto de manifiesto aún más si cabe, que las metodologías convencionales para la restauración de espacios degradados basadas fundamentalmente en actuaciones de ingeniería no funcionan.

Pero al mismo tiempo, la Restauración Ecológica como ciencia es un tema de escepticismo dada su juventud y desconocimiento. Es difícil cambiar la manera de hacer restauración cuando se proponen actuaciones innovadoras, disruptivas con “lo que se ha hecho siempre”, y más aún cuando se trabaja en sectores como la minería o construcción.

Por otro lado, al hablar de Restauración Ecológica como ciencia, parece que nuestras actuaciones están orientadas a recuperar el pasado, un pasado idealista y perfecto. Quizá el problema del paradigma de la Restauración Ecológica se basa precisamente en que las actuaciones que se llevan a cabo están orientadas hacia el futuro, hacia la obtención de unos resultados óptimos si hablamos de inversión, hacia el aprovechamiento de espacios naturales y recursos naturales de una manera sostenible, a establecer ecosistemas capaces de mantenerse por sí mismos en el tiempo con una alta funcionalidad y dinámica en sus procesos, hacia la integración de las actividades humanas en estos procesos ecosistémicos e incluso, si nos ponemos más dramáticos, en la supervivencia en sí del ser humano.

Como primer dilema de la Restauración Ecológica como ciencia quizá debamos seguir hablando sobre establecer el objetivo en sí de la restauración, en un ecosistema del pasado. ¿Qué momento del pasado debe ser el objetivo de la restauración? ¿Deberíamos ir al ecosistema que había hace 200 años, 300 años? Este factor es altamente subjetivo. Además, el ecosistema que había digamos, antes de la degradación, fue el resultado de innumerables procesos acaecidos durante cientos, quizá miles de años. Realmente no es posible recuperar este ecosistema al menos en una escala temporal humana.

El segundo dilema de la Restauración Ecológica como ciencia, ¿a qué magnitud y escala debemos plantear la restauración? Si ponemos un ejemplo, en la ciudad de Chicago viven más de ocho millones de personas. Antes toda esta zona era una extensa área de humedales ¿Estaría toda esa gente dispuesta a cambiar su lugar de residencia para recuperar el ecosistema? ¿Sería realmente viable a nivel económico? ¿Y los costes sociales que tendría? Además, un ecosistema no es un elemento aislado, sino que es un sistema complejo que está conectado a nivel de paisaje. Por lo tanto, los objetivos y alcances de la restauración vienen determinados en cierta medida por una aceptación social, que es también subjetivo, y en la mayoría de los casos por una limitación de recursos económicos y materiales fundamentalmente.

En tercer lugar, y relacionado quizá con el primer dilema ¿sería posible restaurar el pasado? ¿Sería posible recuperar ecosistemas de hace 200 o 300 años por ejemplo cuando las condiciones ambientales adecuadas para muchas de las especies de ese ecosistema han cambiado de manera irreversible? ¿Qué hay de las especies que ya están extintas y no podremos recuperar? Nuevamente tenemos que admitir nuestra incapacidad para restaurar un ecosistema a estado original. ¡No podemos volver al pasado!

Por último, ¿sería posible que los ecosistemas restaurados fuesen sostenible en el futuro bajo las previsiones de cambio climático? La temperatura del planeta ha aumentado y todo parce indicar que no será reversible. El suelo y agua cada vez están más contaminados. La invasión de especies entre continentes debido fundamentalmente al transporte humano son cada vez mayores…. La sostenibilidad de los ecosistemas restaurados en el futuro es algo realmente complicado.

Nuestra capacidad para la restauración ecológica es limitada; La Restauración Ecológica como ciencia es esencial para la supervivencia mutua tanto de los seres humanos como de la naturaleza y es una herramienta cada vez más importante en nuestro intento de administrar, conservar y reparar los ecosistemas del mundo. Mientras tanto, los esfuerzos para preservar rigurosamente una misión limitada, como la restauración de ambientes pasados ​​sin valores sociales, probablemente conducirían a una disminución de su credibilidad científica y a la pérdida de apoyo público. Una restauración orientada hacia el futuro debería tener como objetivo establecer ecosistemas que puedan persistir en escenarios futuros de cambio climático. Además, la restauración ecológica seguiría siendo un campo de pruebas para las aplicaciones de las teorías ecológicas. En particular, las teorías de sucesión, que  pueden proporcionar trayectorias conceptuales de los resultados de la restauración. Los procesos de los ecosistemas son dinámicos, no estáticos; no necesariamente se someten a un desarrollo ordenado hacia un único punto final, sino que más bien se someten a transiciones rápidas entre diferentes estados meta-estables, hacia múltiples puntos finales; y los puntos finales son a menudo impredecibles. Por lo tanto, necesitamos establecer objetivos múltiples alternativos, en lugar de simples para la restauración; las múltiples trayectorias son esenciales para la naturaleza impredecible de nuestro entorno futuro.

La restauración orientada al futuro debe centrarse en las funciones del ecosistema en lugar de la recomposición de las especies o de los elementos de la superficie del paisaje.

Debemos reconocer que la ecología de la restauración es una ciencia aplicada, como la ingeniería, que tiene un vínculo directo con los intereses humanos. Los objetivos de nuestros esfuerzos de restauración son, de hecho, las personas.  Nosotros, no la naturaleza (aunque hacemos una referencia significativa de la misma), establecemos las metas y alcances de la restauración basada en nuestro propio juicio. Por lo tanto, los objetivos de la restauración deben estar dentro de un marco económicamente y socialmente aceptable.

Daniel Díaz Toledano

Fuente: Restoration Ecology to the Future: A Call for  New Paradigm